lunes, 23 de agosto de 2010
Postal Service
No sabe cómo pero le dio por mirar el buzón. Hacía varias semanas ya que su padre le había dicho que recogiera ella el correo porque él iba del garaje directamente a casa, sin pasar por el portal. Se asomó y vio que había cartas. Introdujo la pequeña llave por la ranura y abrió la puertecilla. Allí estaba. Entre dos cartas del banco y publicidad del chino de la esquina. Se había acordado. Y ella que lo había culpado de ser como los demás se dio cuenta de que seguía siendo él. Y sonrió con ternura sabiendo que hay cosas que no cambian y que su amistad era una de ellas.
sábado, 20 de marzo de 2010
[sonrisa]
Para mí la primavera llegó hoy.
A pesar de la lluvia.
A pesar de no ver el sol.
A pesar de seguir siendo invierno.
domingo, 17 de enero de 2010
Pensamiento nocturno nº 2
Te echo tanto de menos que mis días pasan sin más.
No sale el sol.
No llueve.
No hace viento.
A veces pienso
que soy como la bella durmiente
que despertaré con un beso tuyo.
Quizás si cierro los ojos y lo deseo mucho mucho
consiga que pase.
Dos meses
me siguen pareciendo una eternidad.
domingo, 3 de enero de 2010
Cuando te vas.
Cuando te vas, y vuelvo a casa, tu olor me da la bienvenida. Me entra, principalmente, por las fosas nasales, pero también por los ojos y la boca. Es como si te volvieras el hombre invisible, y estuvieras ahí, en cualquier parte, y yo no te pudiera ver.
Cuando te vas, hay silencio. Entonces oigo las manecillas del reloj en un baño, y los rayos gamma en otro. No oigo tu voz, ni tu respiración, ni tus ronquidos. El ventilador del ordenador es mi única compañía y, de vez en cuando, hasta la casa se queja de tu ausencia.
Cuando te vas, solo estoy yo, esperando que vuelvas. Y que dejes tu olor en cada rincón, para que la casa no se queje. Y hagas callar todo lo demás que no seamos Nosotros.
miércoles, 30 de diciembre de 2009
como cuando estamos juntos...
...y somos uno. invencible. el mundo se detiene y disfrutamos de cada segundo hasta el final. nos decimos hasta luego porque el adiós no existe para nosotros. no hace falta que hablemos, porque con una mirada o un beso nos lo decimos todo. y ahí es cuando el presente se vuelve eterno y un momento dura para siempre.
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