domingo, 3 de enero de 2010

Cuando te vas.

Cuando te vas, y vuelvo a casa, tu olor me da la bienvenida. Me entra, principalmente, por las fosas nasales, pero también por los ojos y la boca. Es como si te volvieras el hombre invisible, y estuvieras ahí, en cualquier parte, y yo no te pudiera ver.

Cuando te vas, hay silencio. Entonces oigo las manecillas del reloj en un baño, y los rayos gamma en otro. No oigo tu voz, ni tu respiración, ni tus ronquidos. El ventilador del ordenador es mi única compañía y, de vez en cuando, hasta la casa se queja de tu ausencia.

Cuando te vas, solo estoy yo, esperando que vuelvas. Y que dejes tu olor en cada rincón, para que la casa no se queje. Y hagas callar todo lo demás que no seamos Nosotros.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

como cuando estamos juntos...

...y somos uno. invencible. el mundo se detiene y disfrutamos de cada segundo hasta el final. nos decimos hasta luego porque el adiós no existe para nosotros. no hace falta que hablemos, porque con una mirada o un beso nos lo decimos todo. y ahí es cuando el presente se vuelve eterno y un momento dura para siempre.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

viernes, 11 de septiembre de 2009

Me faltas.

aquella mañana, bajando en el autobús, le vino todo de golpe. los madrugones, pasar por el centro, la parada en la que había que esquivar una farola para salir del autobús, Él delante de un café.
pero aquel día fue diferente. faltaba Él al final del recorrido, delante del café. tampoco estaba en la calle, esperándola. ni sentado arriba, a su derecha, como siempre.

fue el viaje más triste de su vida.

domingo, 19 de abril de 2009

Beats

pensaba en él y le latía fuerte el corazón. no lo entendía. ¿qué coño había cambiado? tenía miedo, eso lo tenía bastante claro. tenía miedo de volver a involucrarse, de dejarle entrar, de sufrir. la otra vez, cuando se había dado cuenta, se le había metido hasta el alma. no podía permitir(se) que volviera a pasar. y más, si era para después de un tiempo, marcharse. ni siquiera sabía qué sentía. igual era un capricho, un antojo. malditas relaciones personales, pensó.


y le latía fuerte el corazón.